
¡Hola!, soy Carme, sommelier, copywriter, y eterna aprendiz.
Una junior con edad de senior.
Apuesto por un mundo donde el vino forme parte natural de él, donde las personas se sientan parte de esta cultura y donde nadie te diga: “ui, es que yo no sé de vinos” (ni yo de croquetas y cuando me las pones en el plato bien que las como sin decirte que no sé de croquetas).
Mi propósito es bien claro:
“Creo que todo el mundo tiene el derecho a tomarse una copa de vino sin sentirse abrumado por un lenguaje y vocabulario intimidante”
Porque ya llevo 17 años. Vendiendo, leyendo, escuchando y escribiendo sobre vinos, digo. 17 años en el negocio.
¿Y sabes qué? Me he cansado de leer textos de bodegas que son más de lo mismo, de transcribir notas de cata que no diferencian un vino de otro, de webs de bodegas sin personalidad, de no leer historias, de ver palabras académicas y frases llenas de generalidades, de no ver ni un ápice de emoción en todos estos textos.
Esas notas de cata que no diferencian un vino de otro, le importan, en general, muy poco al cliente que lo busca. En serio, 17 años vendiendo vino y nadie me ha preguntado por cómo es su color o si huele a cacao o lavanda.
Te regalan 5 minutos de su vida porque quieren comprar tu vino y entonces tú le dices que con 20 segundos bastan y les metes una nota de cata, les dices que fermenta en acero inoxidable y envejece x tiempo y… andando, que es gerundio.
A mí me parece un desprecio. A ti también, ¿verdad?
Sí, sé que a veces tengo un tono contundente.
Es verdad, porque aquí, escribo con mi voz. Tal cual, sin filtros.
Y es que me enfada, mucho, qué grandes, medias y pequeñas bodegas, con unas elaboraciones brutales, que creen en lo que hacen, no expliquen su propósito, su porqué, su misión. Y no desde el Ego, no desde el nosotros, sino poniendo al cliente en el centro.
Y me enfada que personas de todas las edades prefieran una cerveza a una copa de vino o espumoso.
Y me molesta que se vea al sector como elitista, esnob y difícil de entender.
Pero también te digo: Es un regalo, para mí tener la oportunidad de conocerte. Un regalo es probar tus vinos, resultado de una naturaleza que pensamos domada. Y un regalo explicar al mundo quién eres. Tu marca es mi regalo.
Me emociona el mundo del vino y seguramente cuando te conozca mejor, me emocionarás tú y así lo contaré.
Es el intercambio perfecto. Mis textos son el resultado de lo que me has ofrecido: resultado de la investigación, resultado de probar, de visitarte, de conocerte, y en cierto modo de quererte.
Mi sarcasmo, mi ironía, y mi contundencia se transforman en amor cuando hablo por ti.
Que no te quepa la menor duda.
Después de trabajar en 4 tiendas distintas de vino, una de ellas de vino natural, hacer de comercial para una distribuidora, y centenares de sesiones de cata, llegó mi momento: Trabajar para un e-commerce de vino como responsable de catálogo y contenidos, donde estuve 6 años.
¿Y ahora? Pues he encontrado mi misión, mi propósito, mi visión… Me he formado con una grande del copywriting, Maïder Tomasena, y también con otros cursos de escritura persuasiva y sigo en constante evolución.
Ahora escribo para marcas de vino inconformistas y que quieren ser diferentes.
Cómo la tuya, porque estoy segura de que tú eres distinto. ¿Me equivoco?
Y les ayudo a definir una personalidad de marca sólida, diferenciada y que conecte.
Y por supuesto a:
- Captar la atención de tus potenciales clientes.
- Generar más confianza y credibilidad en tu marca.
- Aumentar tus visitas y las ventas de tus productos.
- Fidelizar a tus clientes y que te recomienden a su entorno
- Diferenciarte de la competencia y posicionarte.
En serio, no nos podemos permitir seguir comunicando de la misma manera. ¿Sabes por qué? Porque llegarán otras generaciones y no vas a poder llegar a ellas.
Necesitamos otro tipo de mensaje.
Un mensaje en la que el cliente esté por encima de todo, por encima de tu marca.
Un mensaje en el que se empatice con los deseos y necesidades del cliente, sin tecnicismos, sin esnobismos.
Un mensaje que genere el deseo de probar tus vinos.
Un buen mensaje.
En realidad no se trata solo de escribir contenido; se trata de transmitir la pasión y el conocimiento que hacen que nuestro mundo, el del vino, sea tan emocionante y fascinante. Con corazón pero también con mucha técnica.
Quizás necesitas explicarte con otras palabras. Y eso es fácil de hacer.
En serio, créelo, el ilimitado poder de las palabras te hará diferente.
Un poquito más de mí
- Tengo un hijo muy adolescente (esto en sí, lo perdona todo).
- Los paseos por la mañana con Mai, mi perra, son innegociables.
- Nunca, de verdad, nunca me pierdo el desayuno.
- A veces bebo agua y no vino.
- La mujer más interesante de mi vida es mi madre.
- ¿Sabes que aparte de ser sommelier y copy, soy relaciones laborales? (juas)
- Soy adicta a las formaciones.
- Me gusta ser la anfitriona.
