Los jóvenes no beben vino ¿really? Que raro, no? que misterio habrá…
Según un estudio por encargo del Observatorio Español del Mercado del Vino, el 56% de los jóvenes se declaran no consumidores de vino – Aunque, los jóvenes encuestados se declaran consumidores de otras bebidas alcohólicas, como son los destilados (el 70 %) o la cerveza (el 63 %).

Misterio resuelto
Vamos a analizar la imagen … La etiqueta, obviamente, es falsa, pero la nota de cata y su elaboración son reales.
Etiqueta extremadamente clásica no, lo siguiente, color burdeos y beis que según Google indica elegancia, sobriedad, sensualidad y pasión (señoría, nada más que decir: sensualidad y pasión (lol) y grafía viejuna que se lee mal.
La nota de cata me da vergüenza ajena: (¡señoros! cuiden su ortografía y gramática, que mucha elegancia pero no sabemos poner un acento ni puntuaciones). Y bien, llega la hora de la verdad, voy a ver porque tengo que comprar este vino, ¿notas balsámicas? ¿por su panel aromático? ¿por su bouquet? (hacía tiempo que no oía esta palabra) o quizá ¿Por qué mi sobrino de 24 años lo podrá acompañar de venado? ¿venado?.
Pasemos a su elaboración. Sinceramente las personas que no trabajan en el mundo del vino, no entienden nada, ok, ya, hay que ponerlo porque según esté elaborado tendrá unos matices u otros, pero pónganlo en especificaciones técnicas, como quien explica los componentes de una cafetera.
Comunicamos mal, muy mal y debemos entender que si queremos garantizar el futuro (ya presente) del mundo del vino algo tendremos que hacer para acercar a los Millenials al sector ¡digo yo! Se le llama Relevo Generacional.
Los Millenials y Zillenials son la presente y futura generación, la que actualmente acude a los restaurantes, viaja o consume ocio y cultura. Convirtámosles en «winelovers» no en expertos en cata, hagámosles que compartan con amigos, que compartan por RRSS sus vinos, que se lleven sus latas de vino a la playa o sus botellas de tapón de rosca a esquiar. ¡Hagamos que beber vino sea cool!.
¿Como se puede hacer mejor?
- Contraten a un profesional que les haga una auditoría de como están comunicando, que escriba para persuadir y proponga una estrategia de Marketing afín a su línea. Conozco perfectamente los márgenes con los que trabaja el sector, (son una
mierda) pero no puede ser que el viticultor, el enólogo o la asistente realice estas tareas porque bastante tiene ya para salir adelante.
- Vocabulario: hablen «normal», con un lenguaje actual, sin florituras, y que lo que cuente sea fácilmente demostrable.
- Sesgo emocional: basen sus escritos en las emociones y sentimientos que les proporcionará su vino al beberlo, compartirlo o acompañarlo de su pizza, sushi, hamburguesa o sus patatas bravas.
- Combinar con el mundo offline: Aparezcan en conciertos, festivales, grandes eventos y sobretodo en las terrazas de los bares.
- Hablen de sostenibilidad y ecologismo: A los jóvenes no les importa un carajo las tradiciones, pero sí consumir de manera consciente.
- El precio: Evidentemente el precio es un handicap, una botella de vino vale 4 veces más que una cerveza, y no cunde como una ginebra u otra bebida de trago corto, pero déjense de ofertas del 30% y ayuden a los bares a tener vinos de «fresqueo» en sus terrazas.
En fin: adáptense ustedes a esta generación y no pretendan que ellos adopten su cultura del vino, porque está claro que eso no funciona.
